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Cómo preparar tu cuerpo para la vuelta al trabajo

Durante las vacaciones se nos presentan varias opciones: optar por realizar la menor actividad física y pasarnos el día relajados en una tumbona de la playa, desconectar pero sin abandonar una actividad física de bajo o medio impacto como pasear por el centro de una gran ciudad o aprovechar los días libres para realizar todo aquel deporte al que, durante el año, no tenemos tan fácil acceso. Sea cual sea la opción que hayas elegido, ninguna se parece a estar 8 horas sentado frente a un ordenador o toda una jornada de pie en tu lugar de trabajo. Por este motivo, es necesario que dediquemos un tiempo de adaptación a nuestro cuerpo para que su reincorporación a la rutina sea lo menos molesta y dolorosa posible.

5 Trucos para reeducar a tu cuerpo

Los primeros días de vuelta al trabajo son clave para establecer buenos hábitos posturales y sencillas rutinas de ejercicios que te ayuden a evitar dolores que, a la larga, pueden derivar no solo en una lesión, sino también en un trastorno físico. Empieza el “curso” laboral con buen pie aplicando los siguientes consejos:

  1. 1. Pasea en los descansos

    Si trabajas sentado, es importante levantarse cada aproximadamente dos horas para dar un breve paseo por los pasillos de la oficina, beber agua, estirar las piernas y aliviar tensión a la columna vertebral, que puede sufrir lesiones en cervicales, hombros, articulaciones y zona lumbar.

    Si trabajas de pie, aprovecha los tiempos de descanso para caminar, moverte y relajar los músculos de piernas, pies, brazos y manos en la medida de lo posible. Esto te ayudará a aliviar tensión, contracturas y posibles lesiones de mayor gravedad.

  2. 2. Mantén una buena postura

    Especialmente si trabajas todo el tiempo sentado, es importante prestar atención a la postura e intentar mantenerla de forma correcta el máximo tiempo posible. La postura ideal implica apoyar la espalda totalmente sobre el respaldo de la silla, desde la zona cervical hasta la lumbar, y acercarse a la mesa de forma que esta quede a la altura aproximada de los codos y la pantalla a la de los ojos. Por su parte, los pies deben estar totalmente apoyados sobre el suelo y las piernas, sin cruzar, deben estar dobladas en un ángulo natural de unos 90 grados. Si, una vez ajustada la silla con estos parámetros, no llegas a tocar el suelo con los pies, lo ideal sería conseguir un reposapiés que te permitiese corregir la situación.

  3. 3. Estira antes y después de la jornada

    Unos sencillos estiramientos antes de empezar y tras acabar la jornada pueden aliviar la fatiga muscular, relajar los músculos después del estrés del día y acelerar su recuperación en caso de haber mantenido una mala postura de forma prolongada. Además, los ejercicios de estiramiento pueden reducir el riesgo de que el dolor derive en una lesión de mayor gravedad.

  4. Mujer con molestias en la espalda
  5. 4. Gestiona los niveles de estrés

    Los primeros días de reincorporación al trabajo pueden ser especialmente estresantes. Muchos correos por leer, reuniones, entregas acumuladas, sentirte desconectado de todo, etc. Todos estos factores pueden provocarte estrés o ansiedad y, entre otros síntomas, tensión o dolor muscular, principalmente en la zona cervical. En el mismo puesto de trabajo, es importante reconocer cuáles son exactamente las causas de ese estrés e intentar, en la medida de lo posible, cambiar rutinas con el objetivo de minimizarlas. También es importante incluir actividades fuera del trabajo que te aporten herramientas para enfrentarte a él de la forma más respetuosa para tu cuerpo y tu mente. Realizar actividad física con regularidad, practicar técnicas de relajación como respiración profunda, yoga o pilates o reservar un tiempo del día para realizar una actividad que te motive son acciones fundamentales para conseguir este objetivo.

  6. postura de yoga ejercicios para la espalda
  7. 5. Aplica calor y un masaje por la noche

    Si al final del día sientes molestias en algún punto de la espalda o las extremidades, puedes aliviarlas realizándote un masaje con una pomada o espuma de alivio del dolor que te ayude a relajar los músculos, disminuir las molestias y mejorar la circulación sanguínea de la zona.

17 DE SEPTIEMBRE DEL 2019

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