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Primavera y dolor muscular

Con la primavera llega el buen humor, el cambio horario, los días largos y, hasta en algunos casos, la camiseta de manga corta. Es fantástico porque aliviará una larga estancia en casa. Pero no todo puede ser perfecto, la primavera también es un cambio estacional importante que altera nuestro cuerpo.

Como con cualquier alteración, pueden haber derivas positivas o negativas. Aquí te hablaremos de un problema propio de la primavera pero frecuentemente olvidado: la astenia primaveral.

Son muchas las personas que padecen astenia primaveral. Puedes percibirla como un aumento de la somnolencia, la irritabilidad, el cansancio y la apatía. Es molesta, pero completamente inofensiva. Pero no solo afecta a nuestro estado anímico, también puede generar dolor muscular.

Dolor muscular a causa de la astenia primaveral

La astenia primaveral está directamente relacionada con síntomas parecidos a los de la depresión común, pese a no ser lo mismo. Pero, aunque muchos lo olvidan, también afecta al estado físico.

Es habitual que las personas que padecen astenia primaveral experimenten dolores musculares, mareos y molestias estomacales además de cambios de humor, falta de concentración y apatía.

Es importante saber diferenciar la astenia primaveral de los síntomas que padecemos al utilizar antihistamínicos o relajantes musculares. Si nos estamos medicando, es posible que no suframos astenia primaveral, incluso si podemos detectar sensaciones o dolencias parecidas.

El estrés también puede causar ciertos tipos de dolor muscular y estados anímicos cambiantes, será importante reconocerlo para no confundirlo con la astenia primaveral.

El dolor muscular propio de la astenia primaveral pude surgir en el cuello, articulaciones y espalda, además de hacer que sientas tirantez en las piernas.

¿Cómo diferenciar el dolor muscular causado por la astenia primaveral, de la fatiga crónica?

La fatiga crónica a veces se confunde con la astenia primaveral, pero poco tiene que ver. La fatiga crónica no es un síndrome estacional, es una enfermedad.

La principal diferencia con la astenia primaveral es que, en el caso de la fatiga crónica, las molestias no son nada difusas: existe dolor de garganta persistente, dolor muscular y articular, dolor de cabeza, sueño no reparador, déficit de memoria y malestar después del ejercicio.

No se cura con reposo, precisa medicamentos eficaces como analgésicos y antiinflamatorios.

Otros dolores musculares

Al llegar la primavera, sube la temperatura y baja la presión en las articulaciones del cuerpo y sus líquidos. Por eso, es común sentir dolor articular y en los huesos, además de notar cierta tirantez en tejidos cicatriciales.

En este caso, el uso de pomadas antiinflamatorias de buena calidad y automasajes en casa podrían aliviar en gran medida la molestia.

24 DE ABRIL DEL 2020

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