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Trucos para recuperarte antes del entrenamiento

Puede que muchas veces no seamos conscientes, pero es igual de importante realizar correctamente un entrenamiento que la recuperación tras el mismo. Un cuerpo bien recuperado será más resistente, aumentará antes sus capacidades y evitará posibles lesiones.

El periodo de tiempo inmediato tras el ejercicio es fundamental para la reparación de tejidos y, de hecho, es el momento en el que el cuerpo se transforma y mejora su rendimiento. Tras un entrenamiento moderado, los músculos necesitan un mínimo de 24 horas para recuperarse. No dejar pasar este tiempo puede llevar a la descomposición de los tejidos musculares y a un menor rendimiento.

No obstante, no hay normas que valgan para todos los casos y todos los tipos de entrenamiento. Por eso, es importante aprender a escuchar las necesidades de nuestro cuerpo. Si, tras un entrenamiento, sientes que no estás a pleno rendimiento y te notas dolorido o cansado, es posible que necesites más tiempo de recuperación y, por el contrario, si notas tus capacidades al máximo nivel y te sientes con energía, significa que has completado el periodo de recuperación con éxito y puedes volver a ejercitarte.


Existen varios trucos para ayudar al cuerpo a recuperarse de forma rápida y efectiva:

Estirar tras el entrenamiento

Tras la realización de una sesión de ejercicio, es fundamental completar una rutina de estiramientos de baja intensidad para disminuir el riesgo de lesión, reducir la tensión generada y mantener la flexibilidad de los músculos. Además, al reducir la intensidad en estos últimos minutos, se facilita la transición a la fase de recuperación, preparando mejor a nuestro cuerpo de cara al siguiente entrenamiento.

Mantenerse hidratado

Durante la realización de ejercicio, nuestro cuerpo pierde una gran cantidad de líquidos y sales, por lo que es importante reponerlos tanto durante el entrenamiento como después. El agua, entre otras muchas funciones, ayuda en la transferencia de nutrientes de nuestro cuerpo y también se encarga de eliminar residuos.

Alimentación sana

Es importante reponer nutrientes en los minutos posteriores a la realización del ejercicio, ingiriendo una combinación de carbohidratos complejos y de proteínas, indispensables para reparar los músculos. Alimentos como el plátano, manzana, espinacas, legumbres, yogur o huevos son opciones perfectas para combinar tras un entrenamiento. Por el contrario, saltarse esta ingesta de alimentos puede retrasar el proceso de recuperación de tu cuerpo

Estiramientos Estiramientos

Automasajes

Realizarse un masaje tras el ejercicio ayuda a relajar los músculos y mejorar la circulación sanguínea, lo que facilita la distribución de nutrientes por todo nuestro cuerpo. Si existe dolor muscular tras el entrenamiento, lo ideal es aplicar una pomada o espuma de alivio del dolor junto con el masaje.

Baños de contraste

Aprovechando la ducha tras el entrenamiento, darse baños de contraste de frío y calor es una técnica ideal para reducir el dolor muscular y prevenir lesiones. Alternando 2 minutos de agua caliente con 30 segundos de agua fría y repitiendo la secuencia entre 3-5 veces, se consigue la constricción y dilatación de los vasos sanguíneos, mejorando la circulación y relajando músculos y tendones.

Descansar

La más sencilla de todas, pero también una de las más efectivas. Mientras dormimos, nuestro cuerpo produce la hormona responsable de la reparación de los tejidos, por lo que dormir las 8 horas recomendadas tras una sesión de entrenamiento puede convertirse en el mejor aliado para la restauración de cuerpo y mente.

16 DE ABRIL DEL 2019

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