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Verano y dolor muscular

Son muchas las personas que notan un aumento del dolor muscular al iniciarse el verano, ¿pero existe un vínculo entre el verano y el dolor muscular?

Es cierto que, para bien y para mal, un incremento en la temperatura puede alterar el estado de nuestros músculos, pero te sorprenderá saber que el dolor muscular que puedes padecer en verano también puede tener origen en algunos malos hábitos.

Postura de trabajo

Es habitual que las personas que pasan sentadas largas horas en una silla de oficina sientan más calor en las zonas de su cuerpo en contacto con la silla y la mesa. Uno de los gestos más comunes es despegar la espalda del respaldo o cruzarnos de piernas para levantar los glúteos de la silla. Como imaginarás, funciona perfectamente para ventilar nuestra piel, pero no para nuestra musculatura.

Sostener una buena postura es vital para mantener una musculatura funcional y no dolorosa. El uso del aire acondicionado en tu espacio de trabajo refrescará y secará el ambiente, de manera que no tendrás tanta necesidad de alterar tu postura. Además, una silla con tejido transpirable no solo la hará más ligera, también contribuirá a que puedas mantener tu espalda recta y en contacto con el respaldo.

Distracción y uso del smartphone

Está probado que en los países con estaciones climáticas diferenciadas, durante los meses de más calor las personas tienen más dificultades para concentrarse. Por otra parte, sacar el smartphone del bolsillo y pasar un rato con él se ha convertido casi en un acto reflejo muy asociado a la falta de concentración. Incrementar el tiempo que pasamos mirando al teléfono también incrementa una mala postura, ya que son muy pocas las personas que suben el teléfono a la altura de su mirada en lugar de bajar la cabeza a la altura del teléfono.

Intenta hacer un uso moderado de tu smartphone, especialmente si puedes acceder al mismo contenido desde la confortabilidad de tu ordenador, sentado correctamente. Si debes usarlo, intenta subir el teléfono a tu línea de visión y no a la inversa.

Mayor uso del coche

El calor lleva consigo un incremento del uso del coche, ya sea porque tienes vacaciones y te prestas más al ocio o porque no tienes vacaciones y el camino en transporte público se te hace imposible. ¿Pero qué problema hay? Debes saber que la mejor postura para la conducción no es necesariamente la mejor postura muscular.

Generalmente, las empresas de automoción tratan de conseguir un compromiso entre un buen asiento de conducción y un asiento confortable, resultando en una fantástica mezcla entre ambos que puede hacer que te sientas cómodo mientras estás atento a la carretera. Pero en ningún caso se trata de asientos anatómicos que prioricen tu postura, por lo que es normal que pasadas unas horas o con un uso frecuente, sientas tirantez en los músculos o ciertos dolores musculares.

¿La alternativa? En trayectos cortos, camina o ve en bicicleta. Es exigente, pero en las horas más bajas de luz puede ser muy estimulante y muy beneficioso para tu organismo. En trayectos largos, estira las piernas durante 10 minutos cada hora y media de trayecto.

Malas posturas durante el sueño

¿Recuerdas esas noches en las que no sabes cómo colocarte para mantenerte fresco? Eventualmente te duermes en una posición quizás fresca pero poco beneficiosa para tu espalda. Es importante no alterar una postura correcta y, para ello, es posible que necesites una máquina de aire acondicionado que mantenga tu habitación fresca para que puedas mantener la espalda recta y en pleno contacto con el colchón, incluida la zona lumbar.

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